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Como los diamantes, las piedras de color son talladas para que la mayoría de la luz que atraen en ellas salga reflejada.
El rubí proviene principalmente de Birmania, de Siam y de Ceilán. Su variedad la más rara, la “sangre de paloma”, rojo puro con una pequeña tonalidad azulada, puede alcanzar varias veces el valor del diamante para el mismo peso.
El zafiro se extrae de las minas del Cachemir, Birmania, Ceilán, Australia, Tailandia y Camboya. El zafiro más codiciado es el que tiene un color que se parece al del aciano (azul intenso, ni demasiado claro ni demasiado oscuro).
Las esmeraldas más bellas y más raras provienen de Colombia pero también del Brasil, de Zambia, del Transvaal, de los Urales y de Pakistán. Las numerosas inclusiones de la esmeralda, su “jardín”, no afectan su valor y dan fe de su autenticidad. |